miércoles, 30 de marzo de 2011

Incom T-65 X-Wing Starfighter


Hoy comienzo una serie de posts dedicados a Star Wars. Dedicaré unos cuantos a hablar acerca de las naves más conocidas, y de los personajes y acontecimientos más relevantes. Obviamente, la mayoría de estas cosas no se pueden extraer de la trilogía original, sino del Universo Expandido, con lo que si no sóis un poco frikis supongo que esto os parecerá una fumada de categoría.

Voy a empezar por la que es probablemente la nave más conocida de Star Wars, con permiso del Halcón Milenario de Han Solo: el Incom T-65 X-Wing Starfighter. Dedicado a todos aquellos que "perdimos" horas y horas con aquel simulador de Lucasarts de 1993. Por cierto, si os lo queréis bajar, AQUÍ os dejo un enlace compatible para Windows XP.


FICHA TÉCNICA
Afiliación: Alianza Rebelde, Nueva República
Manufacturado: Corporación Incom
Tipo: Caza de Superioridad Espacial
Dimensiones: 12,5 metros de largo
Armas: Cañones láser cuádruples y lanzadores gemelos de torpedos de protones
Apariciones: Episodios IV, V y VI; Universo Expandido

No existe nave en la galaxia que tenga una fama superior a la del legendario X-Wing, que sirvió a la Alianza Rebelde en manos de héroes como Luke Skywalker y Wedge Antilles sobre todo durante la Guerra Civil Galáctica. Ha participado en muchas de las batallas más importantes del conflicto, entre las que se destacan la destrucción de las dos Estrellas de la Muerte. El X-Wing es probablemente uno de los aportes tecnológicos más importantes y significativos de la Alianza Rebelde.

Este nombre es la denominación común que se le da al Caza Estelar Incom T-65, la última producción de la Corporación Incom antes de ser nacionalizada por el Imperio. Sin embargo, la adquisición de estas potentes naves por parte de la Alianza no fue nada fácil. De hecho, durante los últimos años del desarrollo del X-Wing fue cuando el Imperio decidió tomar el control de la corporación debido a su importancia como fabricante de naves de combate, además de que el Centro de Seguridad Imperial tenía sospechas de que algunos miembros de la compañía eran simpatizantes de la Rebelión. Disgustados por esa medida, una parte del personal de Incom decidió desertar y un grupo de comandos Rebeldes ayudó al personal a cargo del proyecto X-Wing a desertar y unirse a la Rebelión. Se llevaron consigo los planos, dos prototipos y al menos unos cuantos escuadrones de cazas ya ensamblados del X-Wing. También durante su partida, destruyeron todas las grabaciones, registros e indicios del X-Wing en los archivos de Incom y en las bases de datos Imperiales para evitar que la información cayera en sus manos. El Imperio fracasó en evitar la pérdida de esta excelente nave y se ganó uno de sus mayores obstáculos en el dominio de la galaxia.

Desde entonces, la Alianza comenzó a producir el X-Wing por sus propios medios, pero los complejos sistemas y raras aleaciones demoraron la producción de grandes números de estas naves. Desde un principio se decidió que el X-Wing sería una nave muy poderosa, rápida, duradera y diseñada con lo último en tecnología de su tiempo. Debía ser una nave fuertemente armada, con una gran variedad de equipo y muy recia, pero que tuviera una velocidad y una maniobrabilidad distinguidas. Y estos requerimientos estarían presentes al momento de idear y darle forma a lo que sería uno de los cazas estelares más destacados de la galaxia.

El X-Wing conserva muchas de las particularidades presentes en modelos fabricados por Incom, como el Caza Estelar ARC-170 y el Z-95 Headhunter, de los cuales se tomaron prestadas muchas de sus características. El fuselaje es alargado y estrecho, de unos 12,5 metros de longitud. La energía del caza es suministrada por un reactor de ionización y de fusión de vapor centrifugado alojado detrás de la ubicación para el droide astromecánico. Las primeras vueltas del generador son potenciadas por celdas criogénicas Novaldex 04-Z contenidas en la sección de ingeniería en la cola de la nave. Estas celdas de potencia son recargadas por un puerto superconductor. Una vez cargadas, el generador de potencia suministra de energía a todos los sistemas a bordo del T-65.

Uno de sus puntos fuertes es su gran velocidad tanto en hiperespacio como en el espacio real, lo cual es poco común en naves tan dinámicas y armadas como el X-Wing. Cuatro motores propulsores de fusión Incom 4L4 empujan al pesado caza, lo que le permite volar a una velocidad sublumínica de unos 80 MGLT. Una unidad repulsora Incom RDA impulsa al caza sobre una superficie planetaria a unos 1.050 kilómetros por hora, aunque otros modelos en la época de la Nueva República pueden alcanzar hasta 1.300 kilómetros por hora. Para viajar a la velocidad de la luz cuenta con una unidad de control hiperespacial Incom GBk-585 Clase Uno para desplazarse entre sistemas estelares.


En la estructura están contenidos todos los sistemas electrónicos. Delante de la cabina del piloto, tiene una gran nariz cónica, en la que se encuentran los sensores principales frontales en un paquete de transmisión Carbanti que incluye con un transmisor de espectro completo Fabritech ANs-5d, un receptor de energía Melihat "Multimagen" y un electro-fotoreceptor Tana Ire. Toda la información es retransmitida a una computadora de sensor Fabritech ANq 3.6. La unidad puede rastrear hasta 1.000 objetos sublumínicos en movimiento, adquirir 20 blancos posibles, y puede ser programado para 120 señales de sensores específicas. En la parte trasera del caza, un minisensor Fabritech k-blakan provee al piloto de una vista del arco posterior. Uno de los puntos débiles del X-Wing es su punto ciego en la parte ventral posterior. El bloqueador activo Bertriak "Chillador" es el bloqueador de sensores estándar usado en el X-Wing, si bien no afecta los sensores de las naves capitales, puede interferir con cabezas explosivas rastreadoras y obstruir los sensores de otros cazas estelares.

Pero lo más llamativo del caza son sus alas de capas dobles conocidos como "alas-S", las cuales se despliegan en una formación de "X", que es de donde recibe el nombre. Las alas se abren cuando la nave entra en combate, lo que le concede un amplio campo de fuego a su armamento primario. Algunos modelos no pueden activar sus sistemas de armas si las alas no están en esa posición. Durante el vuelo normal, éstas se cierran para una mayor estabilidad. Esto le da la apariencia de tener tan sólo dos alas.

Para poder atacar y defenderse, el X-Wing cuenta con un potente cañón láser Taim & Bak KX9 montado en el extremo de cada ala. Estas letales armas operan al límite de la seguridad para ofrecer un disparo de energía altamente cargado y devastador con alto poder destructivo, tanto para naves como arma antipersonal. Los láseres son potenciados por los convertidores de potencia del motor y son alimentados por líneas de energía dinóricas que recorren la superficie de las alas-S. Los rayos convergen en un punto "cero", usualmente a medio kilómetro de distancia. Su forma alargada le concede un rango mayor, lo cual le permite atacar y alcanzar un objetivo antes de que éste pueda responderle. Cerca de la boca del cañón, se encuentra un supresor magnético que evita que los ocasionalmente inestables rayos dañen el cañón. El piloto puede escoger disparar los cuatro cañones en secuencia, en grupos de dos, conectados simultáneamente, o cualquier otra combinación.


Para objetivos mayores, de largo alcance o que están protegidos contra rayos láser, el caza cuenta con dos lanzadores de torpedos de protones Krupx MG7, ubicados en el fuselaje principal debajo de la cabina del piloto. Cada lanzador cuenta con un cargador de tres torpedos, lo que da un total de seis proyectiles. Estas armas fueron las que aniquilaron las dos Estrellas de la Muerte. La primera fue destruida cuando Luke Skywalker logró disparar sus torpedos dentro del puerto de dispersión de calor y alcanzar el reactor principal; mientras que en la segunda, Wedge Antilles tuvo que adentrarse con Lando Calrissian y llegar al núcleo del reactor. Allí, los torpedos lanzados por Antilles destruyeron el regulador de potencia de la torre norte, lo que permitió que el Halcón Milenario acabara con el reactor principal.

Adicionalmente, el piloto tiene a su disposición sofisticados sistemas de tiro que calculan la velocidad y el desplazamiento tanto de la propia nave como del blanco para poder pronosticar su ruta y hacer seguimiento de éste para indicarle al piloto el momento en el que el objetivo está centrado. Una computadora de tiro ubicada detrás del piloto le permite detectar objetivos y está dotada de un panel adaptable al casco del piloto que lo asiste brindándole información precisa acerca de sus blancos. Pero debido a la fuerza del movimiento del caza y al ligero pero significativo retraso entre la presión del gatillo y la ignición de las armas el disparo puede resultar en un acierto o terminar fallando. Para bombardeos de precisión, una computadora de tiro se extiende con un brazo mecánico frente al rostro del piloto para mayor puntería.

Otra de las virtudes del T-65 es su resistencia. Su casco de aleación de titanio reforzado se complementa con escudos deflectores formada por un generador de escudos deflectores Chempat ubicado en la parte trasera del caza. Éste produce matrices de escudo básicas a través de un proceso de catalización, y luego alimenta los conductos deflectores repartidos por la superficie del caza. Los proyectores de pantalla deflectora "Defensor" Chempat a lo largo de las superficies de las alas-S generan los escudos de estribor y de babor. Gracias a estos sistemas defensivos, el X-Wing puede aguantar una considerable cantidad de castigo y resistir impactos que seguramente volarían otros cazas menos escudados, y sin ver alterado críticamente su desempeño. A su vez, una costosa pero resistente aleación de Sedrelium recubre y refuerza el armazón de la nave en ciertos sectores para una protección adicional. Esta durabilidad contribuye enormemente a cuidar de la seguridad del piloto y mantenerlo con vida, por lo que se vuelve un factor muy valioso especialmente cuando uno se ve superado enormemente por enjambres de cazas TIE. Y sumado a que la Alianza no puede darse el lujo de afrontar numerosas pérdidas, a las pocas naves a su disposición, y sobre todo al reducido número de pilotos entrenados, el X-Wing permite que dichos pilotos puedan volver a sus bases para combatir otro día.

Además, cuenta con minas señuelo de fibra de carbón que pueden lanzarse en situaciones de necesidad. Las minas transmiten una señal de sensor similar a la del X-Wing, confundiendo los escáneres del enemigo. Las minas de fibra de carbón crean peligrosas nubes de residuos que opacan los sensores y pueden dañar los vehículos enemigos o detonar prematuramente proyectiles rastreadores.

Si bien el X-Wing tiene capacidad para un solo piloto, también cuenta con una terminal externa para acoplar un droide astromecánico. Comúnmente se usa una unidad R2 o R5 que funciona a manera de copiloto para realizar reparaciones durante el vuelo, asistir en la navegación y en maniobras de vuelo, aumentar las capacidades computacionales de la nave entre otras cosas. Pero lo más importante es que el droide astromecánico es esencial para que el X-Wing pueda viajar por el hiperespacio. A pesar de tener una unidad de hiperpropulsor, carece de una computadora de navegación, por lo que el droide es necesario ya que puede generar hasta diez series de coordenadas de salto en caso de que se requiera una retirada rápida.

La cabina está rodeada de una cubierta de transpariacero que se levanta para permitir el acceso mediante una escalera que debe ser acoplada por un asistente mientras que el caza reposa sobre un tren de aterrizaje. En su interior se encuentran los controles de vuelo, los sistemas de armas y de tiro, los instrumentos de navegación, sistemas computerizados, todo desplegado enfrente del piloto para que pueda monitorear y redirigir la energía suministrada por un generador de potencia Novaldex 04-Z a los diferentes sistemas de la nave durante el combate. Los controles del X-Wing son similares a los del speeder de aire T-16, un vehículo civil muy popular entre los jóvenes de mundos fronterizos. Muchos pilotos que se unían a la Rebelión no habían recibido entrenamiento para pilotar naves de combate pero habían tenido experiencia previa con sus T-16, por lo que no tardaban en familiarizarse con los mandos del X-Wing.

Como medida de emergencia, el X-Wing cuenta con un asiento con un sistema de eyección Guidenhauser, así como uno propio para el droide astromecánico. Esto ayuda a aumentar las probabilidades de supervivencia del piloto cuando se encuentra ante un peligro inminente. El caza cuenta con un compartimiento de carga que tiene espacio para dos metros cúbicos de carga y capacidad para 110 kilogramos en el que el piloto puede llevar equipo de supervivencia en caso de aterrizar en un planeta extraño. Además, lleva incorporado un sistema compacto de compresores, reguladores de temperatura y filtros de suministro de oxígeno. A diferencia del TIE Fighter, lleva consigo un sistema de soporte vital, con aire, agua, comida y otras cosas almacenadas detrás del asiento del piloto. Cuando la nave aterriza, el suministro de aire se renueva, y el agua y los sistemas de soporte de vida pueden ser recargados parcialmente. Una serie de compensadores de aceleración, ayudan al piloto a mantenerse aislado de las fuerzas gravitacionales extremas generadas por maniobras repentinas realizadas a altas velocidades. En total, la nave puede llevar suficiente combustible y recursos consumibles para poder subsistir por espacio de una semana en operaciones fuera del combate sin necesidad de ser reabastecido. Opcionalmente, pueden adicionarse tanques de combustible en las alas para un mayor alcance a costa del rendimiento.

Durante la Guerra Civil Galáctica, los principales modelos usados por la Rebelión fueron el T-65B y el T-65C-A2. La Alianza siempre se veía en inferioridad numérica y con sus recursos limitados en comparación con la enorme flota Imperial. Por eso, siempre debían conformarse con el poco material a su disposición y los X-Wings se veían constantemente utilizados. Ver un X-Wing nuevo era algo raro y los cazas llevaban marcas que mostraban a lo que eran sometidos. Además, se ajustaba perfectamente a las necesidades de lo que era una lucha de guerrillas. No solían enfrentarse directamente en igualdad de fuerzas, sino que realizaban ataques furtivos y sorpresivos para luego retirarse rápidamente con el fin de desestabilizar el control Imperial en una zona. Y es justamente por la incorporación de un hiperpropulsor que el X-Wing tenía una gran independencia y autonomía para poder llegar a diferentes puntos por su cuenta y sin depender de naves capitales como se sucedía a los TIEs. También se utilizaba para funciones de escolta a convoyes de suministros. En respuesta a esta amenaza, el Imperio comenzaría con el desarrollo del TIE Interceptor.

El X-Wing fue una pieza valiosísima ya que era el principal caza estelar a disposición de las fuerzas Rebeldes. Hasta la introducción del T-65, los pilotos usaban comúnmente el Caza Estelar Y-Wing, pero éste modelo tenía muchas limitaciones, sobre todo su poca velocidad y maniobrabilidad en comparación con los cazas Imperiales. Y fue el X-Wing el que le otorgó a la Alianza una máquina de combate a la altura del letal y mortífero caza TIE. Si bien es más macizo, menos rápido y maniobrable que su contraparte Imperial, sus capacidades ofensivas y defensivas le conceden una enorme versatilidad y han demostrado ser cruciales para salir airosos en varios enfrentamientos. Su maniobrabilidad y eficiencia en combate se debe a una combinación de tres factores: la propulsión variada de sus cuatro motores iónicos de fusión; giros electromagnéticos macizos en cada retropropulsor que añaden un efecto de giro que le permite a la nave dar vueltas muy cerradas,y los chorros precisos de sus retropropulsores hacia adelante a través de las boquillas de las turbinas que añaden mayor control. Todo esto contribuye a darle un excepcional capacidad de maniobra durante las batallas y a mantenerse al nivel de los ágiles y ligeros TIEs.


Los cazas suelen ser identificados al pintársele rayas de colores en las alas, que indican a qué escuadrón pertenecen y qué designación reciben durante la batalla. Por ejemplo, el X-Wing de Luke Skywalker que voló durante la Batalla de Yavin tenía cinco rayas rojas. Esto significa que voló como Rojo 5 perteneciendo al Escuadrón Rojo, el heroico grupo de cazas que triunfó al enfrentarse contra la terrorífica Estrella de la Muerte sobre Yavin y que estaba compuesto de cazas estelares X-Wing. Su pequeño tamaño y gran velocidad les permitiría pasar por las defensas externas de la Estrella de la Muerte y recorrer la trinchera en cuyo extremo se encontraba el punto débil de la estación. Sin embargo, a duras penas lograron su objetivo, ya que los recorridos en la trinchera fueron frustrados al no poder los cazas Rebeldes dejar atrás a tres TIEs (pilotados por Darth Vader y su escolta) que se les aproximaron por la espalda. Los poquísimos sobrevivientes de este escuadrón fueron reorganizados por el Comandante Narra y Luke Skywalker en el Escuadrón Pícaro (Rogue Squadron). Bajo el mando del Wedge Antilles, el Escuadrón Pícaro emergió como la fuerza espacial de élite de la Rebelión, siendo el T-65 X-Wing su caza favorito.

En la Batalla de Endor, Wedge Antilles tuvo la oportunidad de desplegar a su Escuadrón con nuevas naves como el Caza Estelar RZ-1 A-Wing o el Caza Estelar B-Wing; pero optó por su clásico X-Wing. Durante el ataque a la segunda Estrella de la Muerte, el Escuadró Pícaro voló como el grupo Rojo para honrar a los pilotos muertos de la Batalla de Yavin. El X-Wing tuvo una participación enorme como parte de los grupos de cazas asignados a la protección de las naves capitales Rebeldes contra la flota Imperial.

El Escuadrón Pícaro pronto se convirtió en un símbolo de la Alianza y por extensión de la Nueva República. Este jugó papeles preponderantes durante las batallas de Bakura, Borleias, Coruscant, Thyferra, y muchas otras más. Luego, con la introducción de nuevas naves como el Interceptor A-9 Vigilance y el E-Wing, el X-Wing fue dejado de lado por un tiempo. Tras años de modificaciones y el desarrollo de nuevas tecnologías, Incom presentó un caza estelar mucho más rápido: el Incom T-65AC4. Éste podía competir con las más modernas naves de batalla, además de una mayor capacidad de 150 kilogramos de carga. Los antiguos X-Wing fueron modificados en modelos como el T-65BRs o asignados para tareas de reconocimiento.

A estas naves de reconocimiento se les reemplazó sus lanzadores de torpedos por sensores más avanzados y equipos de comunicación. Adicionalmente, estos X-Wings estaban equipados con una sofisticada secuencia de auto-destrucción que borraba la computadora de la nave, destruía al droide astromecánico con una gran descarga, mataba al piloto con una inyección letal y finalmente detonaba una carga de baradium que no solo destruía al X-Wing, sino que era capaz de destruir a naves colindantes con el fin de evitar que la información recogida cayera en manos enemigas.

Tras treinta años bajo el gobierno de la Nueva República, Incom decidió introducir un nuevo modelo: el nuevo caza estelar T-65D-A1 X-Wing, el cual tenía notables cambios. Para estandarizar la flota de X-Wings existentes, el general Wedge Antilles, ordenó que los antiguos modelos de X-Wings fueran adaptados a las nuevas especificaciones. Los nuevos modelos contenían un avanzado sistema de computadora que integraba todas las funciones de la nave. Esto permitía la eliminación de la unidad droide astromecánica y le daba al piloto un nuevo sistema de vuelo que le permitía mayor maniobrabilidad, así como también podía mejorar la distribución de los recursos de la nave. Desafortunadamente, su introducción fue saboteada, posiblemente por un grupo de terroristas. Cada sistema de computadoras añadido a los viejos X-Wings y las computadoras estándar del nuevo modelo fueron equipados con un detonador explosivo oculto que, al activarse una secuencia de comandos, destruiría la nave. Esto golpeó fuertemente al arsenal de naves de la República por un tiempo, y afectó el éxito del nuevo desarrollo.

En un nuevo esfuerzo para acabar con la obsolescencia del X-Wing, Incom revisó y actualizó el diseño de estas naves para mantenerlas actualizadas. La última versión es el XJ-Wing, que cuenta con un trío de lanzadores de torpedos, velocidad mejorada, una nueva armadura y gran maniobrabilidad. Éste es un modelo cuyo diseño está inspirado en el X-Wing original y es la nave más utilizada durante la era de la Nueva Orden Jedi. Más adelante, durante la época en la que el Nuevo Imperio de Darth Krayt surgiría, Incom desarrolló el caza Incom CF9 Crossfire, resultado de una mezcla con uno de los modelos originales, el Z-95 Headhunter. Ésta sería la nueva nave bandera de la Alianza Galáctica.

Por eso y muchos otros motivos, el X-Wing se ha convertido en un modelo que ha sobrevivido al tiempo y ha mantenido su lugar a pesar de la introducción de modelos de cazas más novedosos. Incluso se ha convertido en una especie de plantilla que han usado los fabricantes de cazas cuando realizan los diseños de nuevas naves. En resumen, el X-Wing a lo largo de su historia ha sido una nave poderosa, rápida, dinámica y duradera que puede enfrentarse a cualquier obstáculo; por lo que durante todo este tiempo ha sido quizás el tipo de nave más trascendente de la galaxia.

Fuente: Universo Expandido

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